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Virus de Nipah

29 de enero de 2026

Datos y cifras 

  • El virus de Nipah es un virus zoonótico, pero también puede afectar al ser humano.
  • Las personas infectadas pueden presentar fiebre y síntomas que afectan al cerebro (como cefalalgia o confusión) y/o a los pulmones (como dificultad para respirar o tos).
  • La primera vez que se notificaron casos de infección por el virus de Nipah fue en 1998 y desde entonces se han notificado casos en Bangladesh, Filipinas, la India, Malasia y Singapur. Se calcula que la tasa de letalidad es del 40 % al 75 %.
  • Los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae son los huéspedes naturales del virus de Nipah. El virus de Nipah suele transmitirse de murciélagos y otros animales infectados a personas, aunque también puede transmitirse de persona a persona.
  • Actualmente no existe ningún tratamiento ni vacuna para la infección por el virus de Nipah, si bien hay varios productos candidatos en fase de desarrollo. El tratamiento de apoyo temprano e intensivo puede mejorar la supervivencia.

Panorama general

Si bien el virus de Nipah es un virus zoonótico que suele transmitirse de animales a personas, también puede transmitirse de persona a persona y mediante comida contaminada.

El virus de Nipah fue identificado por primera vez en 1998 durante un brote entre criadores de cerdos en Malasia. En 1999, se notificó un brote en Singapur tras la importación de cerdos enfermos procedentes de Malasia. No se han notificado nuevos brotes en Malasia ni en Singapur desde 1999. En 2001 se detectaron brotes de infección por el virus de Nipah en la India y Bangladesh. Bangladesh ha sufrido brotes casi anuales desde entonces. En la India se notifican periódicamente brotes en varias partes del país, incluido el más reciente en 2026.

En 2014 se notificó un brote en Filipinas y no se han comunicado nuevos casos desde entonces.

Transmisión 

Se considera que los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae, presentes en diferentes partes de Asia y en Australia, actúan como huéspedes naturales del virus de Nipah. Se ha determinado que los murciélagos frugívoros de África del género Eidolon, de la familia Pteropodidae, presentan anticuerpos contra los virus de Nipah y Hendra, lo que indica que estos virus también podrían estar presentes en la distribución geográfica de los murciélagos de la familia Pteropodidae en África. 

La infección por el virus de Nipah no parece causar enfermedades en murciélagos frugívoros. 

La transmisión del virus a los humanos puede producirse por contacto directo con animales infectados como murciélagos, cerdos o caballos, y por el consumo de frutas o productos derivados (como el zumo crudo de palmera datilera) contaminados por murciélagos frugívoros infectados. El virus también puede causar enfermedades graves en animales de cría como los cerdos. 

Asimismo, puede propagarse entre las personas. Se han notificado casos en entornos de atención de salud y entre familiares y cuidadores de pacientes infectados a través del contacto directo. En los establecimientos de salud, el riesgo de propagación puede aumentar en entornos hospitalarios mal ventilados y en condiciones de hacinamiento en los que se aplican de forma inadecuada las medidas de prevención y control de infecciones (como la utilización de equipos de protección personal, limpieza y desinfección, e higiene de manos).

Signos y síntomas

El periodo de incubación (es decir, el intervalo entre la infección y la aparición de los síntomas) oscila entre 3 y 14 días. Se ha informado de un periodo de incubación de hasta 45 días en muy pocos casos. 

Para algunas personas, la infección por el virus de Nipah puede ser asintomática. Sin embargo, la mayoría de las personas presentan fiebre y síntomas que afectan al cerebro (por ejemplo, cefalalgia o confusión) y/o a los pulmones (por ejemplo, dificultad para respirar o tos). Otros órganos también pueden verse afectados. Otros síntomas frecuentes incluyen escalofríos, fatiga, somnolencia, mareos, vómitos y diarrea.

Cualquier paciente puede presentar un cuadro grave, pero suele ocurrir especialmente en personas con síntomas neurológicos, con progresión hacia edema cerebral (encefalitis) y, con frecuencia, la muerte. El tratamiento de apoyo y la vigilancia cuidadosos son fundamentales durante este periodo. 

La mayoría de las personas que sobreviven se recuperan completamente, pero se han descrito afecciones neurológicas a largo plazo en aproximadamente una de cada cinco personas que se han recuperado de la enfermedad.

Diagnóstico 

Es difícil distinguir la infección por virus de Nipah de otras enfermedades infecciosas, o de otras causas de encefalitis o neumonía, sin pruebas analíticas en laboratorio. La prueba diagnóstica principal es la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en tiempo real de muestras respiratorias, sangre o líquido cefalorraquídeo (punción lumbar). También puede utilizarse la detección de anticuerpos en sangre mediante ensayo de inmunoadsorción enzimática (ELISA).

Las muestras obtenidas de los pacientes entrañan un peligro biológico. Las pruebas analíticas con muestras no inactivadas deberían realizarse en condiciones de máxima contención biológica. 

Las muestras procedentes de personas o animales con presunta infección por el virus de Nipah deben ser manipuladas por personal formado que trabaje en laboratorios debidamente equipados. 

Tratamiento 

Aunque no existen tratamientos específicos para la infección por virus de Nipah, un diagnóstico precoz fomentará el tratamiento de apoyo temprano. En el caso de las infecciones virales graves, la atención médica de apoyo de calidad puede prevenir muertes mediante las intervenciones siguientes:

  • identificar cualquier complicación (edema cerebral, neumonía u otros daños en órganos);
  • personalizar el tratamiento para tener en cuenta otras afecciones de salud de los pacientes;
  • tratar con oxígeno cuando sea necesario;
  • aplicar terapias específicas de soporte orgánico según sea necesario (como ventilación o diálisis renal), y
  • garantizar una rehidratación y nutrición adecuadas con un seguimiento frecuente.

Actualmente no existen medicamentos ni vacunas aprobados para la infección por el virus de Nipah. La OMS ha determinado que esta enfermedad es prioritaria en su plan de investigación y desarrollo. Varios productos candidatos se encuentran en distintas fases de desarrollo. 

Prevención

Reducción del riesgo de infección en las personas

Es fundamental concienciar acerca de los factores de riesgo de infección y las medidas de protección y prevención que pueden adoptarse. La OMS recomienda adoptar las medidas que se indican a continuación.

  • Reducir la transmisión de murciélagos a personas

Los esfuerzos para prevenir la transmisión deben centrarse, en primer lugar, en disminuir el acceso de los murciélagos a la savia de la palmera datilera y otros productos alimenticios frescos. Puede resultar útil mantener a los murciélagos alejados de los sitios de recogida de savia mediante cubiertas protectoras. El zumo de palmera datilera recién exprimido debe hervirse, y las frutas deben lavarse a conciencia y pelarse antes de consumirlas. Las frutas con signos de mordeduras de murciélago deben desecharse.

  • Reducir el riesgo de transmisión de animales a seres humanos

Durante el manejo de animales enfermos, como cerdos o caballos, y durante los procedimientos de matanza y eliminación selectiva, deben usarse guantes y otra indumentaria de protección. En las zonas donde el virus está presente, a la hora de establecer nuevas explotaciones porcinas, debe tenerse en cuenta la presencia de murciélagos frugívoros en la zona y, en general, el pienso y las naves porcinas deben protegerse de los murciélagos siempre que sea posible.

  • Control del virus de Nipah en cerdos

En brotes anteriores de infección por el virus de Nipah que afectaron a explotaciones porcinas, se aplicaron varias medidas encaminadas a reducir la transmisión, a saber: limpieza y desinfección sistemáticas y exhaustivas de las explotaciones; puesta en cuarentena de las instalaciones de los animales cuando había casos sospechosos; sacrificio de animales infectados, con una estrecha supervisión del entierro o la incineración de los cadáveres, y restricción o prohibición del movimiento de animales desde explotaciones infectadas hacia otras zonas. Para más información, véase la página web de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) sobre la infección por el virus de Nipah.

  • Reducir el riesgo de transmisión de persona a persona

Las personas que presentan síntomas similares a los asociados a la infección por el virus de Nipah deben ser derivadas a un establecimiento de salud, ya que el tratamiento de apoyo temprano es clave a falta de un tratamiento autorizado. Debe evitarse el contacto directo físico y sin protección con personas enfermas. Después de cuidar o visitar a personas enfermas, hay que lavarse las manos periódicamente y aplicar otras medidas de prevención.

Control de la infección en los entornos de atención de salud

La OMS aconseja a los trabajadores de la salud que apliquen las precauciones habituales para la prevención y control de infecciones en todo momento y con todos los pacientes:

  • los casos sospechosos o confirmados de infección por el virus de Nipah deben ubicarse en una habitación individual;
  • al atender a los pacientes, la OMS recomienda aplicar precauciones para evitar la transmisión por contacto o por gotículas respiratorias, por ejemplo, una mascarilla quirúrgica bien ajustada, protección ocular, bata impermeable y guantes de examen;
  • se deben adoptar medidas de precaución para evitar la transmisión aérea durante los procedimientos que generan aerosoles, por ejemplo, colocar al paciente en una sala de aislamiento para infecciones transmitidas por el aire y utilizar una mascarilla autofiltrante probada en lugar de una mascarilla quirúrgica, y
  • para familiares y cuidadores que visitan a pacientes que se sospecha o se ha confirmado que están infectados con el virus de Nipah, deben aplicarse precauciones similares. 

La OMS sigue supervisando toda nueva evidencia para garantizar que las recomendaciones se mantienen actualizadas.

Respuesta de la OMS

La OMS colabora estrechamente con los países en situación de riesgo y con asociados para fortalecer la preparación y la respuesta frente a brotes de infección por el virus de Nipah proporcionando orientación técnica y apoyando actividades de vigilancia, gestión clínica, servicios de laboratorio, medidas de prevención y control de las infecciones, arreglos logísticos, formación e implicación comunitaria.

Para contribuir a la gestión de la infección por el virus de Nipah, reducir la mortalidad asociada y mitigar la transmisión de persona a persona en los centros de atención de salud, es fundamental generar más conocimientos, entre otras cosas en materia de diagnóstico y tratamiento, e intercambiar conocimientos especializados entre países y asociados.